las orejas del fuego

Pedir al fuego apagate, como pedir a la mierda vuelve al culo, lo que hoy pasa en España, excusa pasó una vez hace ochenta y pico años hagamos otra, no importa que piel cueste. En las diez de últimas de cualquier juego de baraja, echan copas, copas, bastos, pues bastos. Bastos aquí, echemos pues bastos. Quién tenga el as gana, pregunto por qué el dos gana al uno. Evidente hablo de la Cataluña florentina puñal a espalda o de víctima en vez de veneno. Nacemos para seguir naciendo, qué los hijos, y para conservar lo que nos encontramos y por infancia amamos, España mi infancia a pesar que por el mundo me he hecho hombre, ahora, por mor de un maniquí fémur cigüeño quiere le veamos como él se ve. ¿Acaso el nació para jodernos y para jodidos el resto? Plagas que se cortan a la primera o fabrican autodefensas, principal en España la política, a mi infancia rompen una rama y al árbol que me cobijó le quitan fruto sombra y arrimar de pájaros. Sánchez no existe, yo sí, tú también, Cataluña es de todos como el aire y lo que no sabemos, alguien imagina al año con un mes menos, a las moscas con zapatos, y como dicen en mi pueblo, Aragonnn, cuidaó pisarme el sembraó. Conclusión: ni el fuego tiene orejas, ni la mierda vuelve al culo si no sientas encima. Cuando tú perro te muerde ya no es tu perro, lo que después venga de lso dientes la culpa. Visca la Catalunya donde nació mi padre.

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Se pasan el día aplaudiéndose

Podía igual haber titulado, ¿cómo cortejan las abejas a las flores? Chupadas bien chupadas. Quiénes pasan el día aplaudiendo, como monos rascándose o ratas asaltando granero, en nombre del bien que nadie les pide, manadas de huelepedos son los políticos, ¡Dios qué bocas, qué palabras suelta uno al que creen donde esté, coma eructe o ande bordillos, por encima de todos. ¡Dios también, qué orejas el resto! Parecen espartanos víspera las Termópilas. Qué dicen que les tiene tan tensos, pensamiento este me arregla vida. Cosas tan obvias como las que quien habla oyó antes de ser líder de otros que como él también oyeron a anteriores, ejemplo: los urólogos no cortejan, o haré que el sol salga mañana, etcetc . ¿Su patria España o la paciencia de años esperando lser voz única? Ahí están da igual que lado del retrete, izquierda derecha, extrema o centro, armados de periodistas y vividores del abrazo, construcción, obras públicas, televisión, publicidad, nostálgicos de que pasó hace cien doscientos o setenta y muchos años, imparables la inmortalidad de su voto prometen, porque a un inmortal votas, futuro domicilio en Suiza, la autonomía más rica que tenemos, Panamá o cualquier lugar donde el dinero no pregunte y calle como hace un perro harto.

El sistema precisa mediocres actores que representen, actúen, finjan como en un doblaje, por encima y debajo las dos puntas que desde se juntaron dos hombres se divide la Humanidad: para que uno goce otro sirve. ¿Revolución? Igual peste, gane o pierda el cauce los desgraciados nada lo cambia, mismos monos, ratones, o dioses de orinal produce. Pregunta, si el pasado nada lo cambia, el hoy sí igual que cambia de talla un niño cuando crece. Una cuestión me baila: tanto dicen amar a España, ya pueden con lo que España les da,privilegios y sueldos que ellos se disponen . La mula hasta el segundo varazo no anda, aquí ni vara ni mula ya, rebaño rebaño, no la lleven, esquila suenan. Sólo queda la risa, cambiar aplaudir por reírse de lo que oyen y hacer una sola pregunta: ¿Tú te lo crees?

eró para llegar a ser voz única,

cena de pan llevar

Porque cargo años sé que la edad es un arma que dispara a uno mismo, recuerdos, adioses, nostalgias, amores, maestros. Hasta el diablo cuna, invitado por el nervioso entrañable director de cine Antonio Artero, nos juntamos en la cripta del Café Gijón, mi segunda casa, hace diez once doce años, más de treinta aragoneses residentes en Madrid. Allí conocí a uno que sólo verle una vez piel dentro se mete y ocupa palco en mi memoria, fue un Acín, familia de Huesca que la guerra civil deshizo el día que empezó. “No soy el que valía, fue Ramón, mi hermano” nuestra conversación así empezó. No crea en el conjunto ni en la bobada por paisanos ser mejores, propio de quienes quieren estar a la vez en dos sitios, acudí, tarde ya todos sentados y acabados aperitivos. Aquí sitio, senté entre el propio Artero y Borau junto un hombre mayor de magnífica presencia, años todos, aún así hermoso hasta de voz y cara más romana que de aquí, nos presentó Labordeta: “es hermano de Ramón Acín”, oasis en aquel Aragónnn de los veinte y treinta del siglo pasado, fusilado al comienzo la Guerra Civil por anarquista y ayudar a Buñuel con 32.000 pts de 1932 y rodar su Tierra sin pan. El acto lo organizó para agultinar a los aragoneses de Madrid la asociación Conde de Aranda, un buen fin excepto el nombre, Aranda aparte aristócrata y ministro de dos Carlos el 3 y el 4, sirvió a la Corona hasta bajo la cama de María Antonieta y probar la impotencia de su marido Luis 16, hizo que el rey español enviase a Versalles a su cirujano Gimbernat a operarle de fimosis. Pero el cuento es otro y como lo contó el hermano de Ramón Acín, “el dinero salió de un atraco a un banco en Avilés. SerioLlamado Ramón por el Comisario General de Policía de Zaragoza no negó la ayuda, Lotería, primer premio. A eso el comisario: llevó veinte añosjugando a la lotería, nunca en Huesca tocó nada. Alguien le interrumpió: por eso fuiste guionista de Buñuel en Méjico, ¿le conocías por tu hermano” Sorpresa aquí: no. Y contó la más rocambolesca historia que allí nadie podía imaginar. Ahí va:

Fusilado Ramón quedó sin enterrar en las tapias del cementerio y así acudiera su mujer, acudió, fusilada también. Yo escondido esperando acontecimientos, visto el cerco anarquista de la ciudad no culminó, pasé a Francia y me instalé en Paris, pero acabado lo de España vino la guerra mundia, y en poco meses victoria alemana, Paris fue ocupado. ¿Dónde dónde ir un chico de Huesca cabeza a precio por apellido? Filipinas. Allí caí. Ma meses después Japón echó a palos a los americanos y las ocupó. Un barco mejicano se ofreció a llevarnos a los españoles bajo ciudadanía mejicana. Sin dudar me uní a un grupo de pelotaris vascos de Manila excusa era otro de ellos. ¿Pelotaris? El oficial japonés ni encontró esa palabra en el diccionario español- nipón, pidió una demostración, allí mismo los cesta a punto se la dieron. Sorprendido nos dejó embarcar. Todos chicarrones, bajito yo. Y tú, preguntó. Soy el cocinero. Suerte la policía exterior franquista, mayoría falangistas enviados desde Madrid estaban en una fiesta de embajada conmemorando algo. Y así llegué a Méjico. ¿Buñuel? Eso vino después, porque sabía su amistad con Ramón le busqué en los estudios de cine Churubasco Azteca, al oír mi apellido dijo: el pobre Ramón me habló que inventabas historias, dame alguna. Así empecé a colaborar con los estudios y con él y sobrevivir. Señores, no hay más.”

¿No hay más? Acabada cena mientras uno a uno soltaban da igual que dijeran, el viejo Acín me hizo sitio y contó cómo es la vida de un hombre sin lugar, Aragónnn mi sitio, ni Paris, Manila, ni Mejico, con don Luis, siempre llamé a Buñuel así, cantábamos jotas y exagerábamos el acento aragonés, sobre manera con los cursis escritores exiliados, todos única patria California no importa que cualquier universidad les hiciera sitio. Porque en Berkeley conocí a dos de ellos, doy fe fue así, cursis y aún en guerra con Franco a pesar de las idas y venidas a España que hacían cada año. Le di los nombres de esos dos, los conocía, dijo que Juan Ramón Jimenez les puso el veto en la universidad del Este americano donde él enseñaba. ¿Le es difícil hablarlo hoy aquí? Contestó: lo he vuelto a vivir, los recuerdos son citas, hay que acudir. Habló de los suyos crío en Huesca, dos calles dos plazas un parque y muchas iglesias, detrás la nieve que deja el invierno en los Pirineos, sin frío no hay luego nada, a la tierra abona la rosada cada noche, igual leer insistió, lee los clásicos, ahí todas preguntas que el hombre puede hacerse. ¿Respuestas? Todas trágicas. Como prueba me dijo su edad, después levantó y fue al grupo de Labordeta, dijo de mí que parecía poco madrileño no como otros de aquella mesa, reptiéndose elogios a lo que es obligación,el ser aragonés no lleva solo orgullo, hazlo saber como Gracián que llamaba mundo a su mesa, al papel, tinta, pluma y hasta que el candil apague. Ese consejo sigo.

Vestir la cabeza.

Desde que la huella cuenta y canta siempre ha habido dos mundos, el del sí puedo y del no, nada, como estaba sigo, mañana nos irá mejor, etcetc, representan el gancho que falta al perchero donde debieron colgar el sombrero tantos sin peso ni futuro. Pero así se hizo el mundo que nos recibe a todos en forma de teta de madre hasta que nos viene la cara que nos esperaba tras la crianza, el nombre y la gran palabra “yo” que no siempre responde al aprendido quiénes somos y seremos. Pero esto trata de sombreros.

Chillido de pájaro que se vea siempre el sombrero, en cambio callar lo que debajo tapa, esfuerzo cuesta, igual ser lo que dicen al llamarte: ¡tú, aquí! A cambio de qué, paga pequeña y a otro se lleven por no obedecer. Matrimonio la camisa blanca y el sombrero, otros de ahí han salido, como casco y sable, cuna y corona, campanillas de Misa y tiara, etcetc, en cambio no del sombrero de paja o el que hace el pelo cuando es negro como un bolsillo vacío. ¿Preguntar ésos quien soy y a quién? Vuelvo al desde que la huella cuenta, las palabras siempre son de los que ni oyen ni ven más que el almidón de su cuello y las pesas falsas de su balanza, (esto lo dijo Bretch sobre la Justicia, añado única que hay) Debajo está ese “yo” que según ve cocina maquina y resigna o no. Bienaventurados los que no piensan porque serán inocentes, igual quienes gastan en la cama las fuerzas que sobraron del día. Sobre fuerzas, vengo de una generación que llevaba sombreros, de ciudad mi padre, de fieltro forro de raso y alas tiesas, de campo de paja sudada mi abuelo. Hasta tener sillas ambos, yerno y suegro, sentaron en el suelo y, sin gancho donde colgarlos, en el suelo también los sombreros. Porque conozco sus vidas, mi padre estuvo en el sálvese quien pueda de Belchite, mi abuelo en la ermita de Villamayor disparando de noche, contaba, y no dar a nadie, esfuerzos, sacrificios, aunque a mí no me baste, al menos sus mujeres no parieron huérfanos.

¡Gloria gloria gloria! Cantarla hoy a quién. Menos en España donde el otros hagan por mí, agachen o enganche o no falten al trabajo, impuestos, y se crean el Telediario. Desde luego, llegado el día, piensen en sus hijos, voten para que tampoco cuando les llegue sus mujeres paran huérfanos.

Un beso a vosotras, abrazo a vosotros.

ña

latir para otros

Debería añadir: antes que a ti mismo. Hoy sé lo aprendí de mi padre, algo que todos padres hacen con sus hijos, en mi caso lo precedió una escena que vi varias veces en mi niñez, la famélica caravana que cada cierto tiempo bajaba del Secano, Monegros, a buscar agua a mi pueblo, Villamayor. Debió ser importante en mis ojos de niño porque aún lo tengo grabado y hecho cicatriz, inocente como era a mis pocos años, no sabía que en ese instante empecé a ser enemigo del dolor y de la pobreza de los otros, y sin saberlo apunté alto, al Dios que nos enseñaban y decían a todos ampara, a los que podían remediarlo, es decir, el Estado, en definitiva, el Poder. Ahí surgió algo que hoy mantengo, ser andasolo, sinónimo de ácrata anarquismo y sabe dios cuantas cosas más, cuando sólo era un latir para otros, que después he practicado en la Medicina y en quedar fuera de lo que sin duda soy beligerante, servir al Poder y consentirlo. Cómo no en estos momentos que no saben si la vaca nacional va a dar leche o suero, dudar cuál es mi puesto, recordar que aquellos iguales a mí y la gente que vivíamos entonces en el pueblo, padecían sed sobre todo de agua, y apenas a quince kilómetros pasaba el Ebro ya medio océano en esos tramos y les dejaba atrás camino de la Cataluña que hoy lo quiere todo en nombre del derecho a decidir, hágase ese derecho igual en Aragónnn y a tajo carnicero, bajo un decir que no debe parar de repetirse y gritar: el agua es de donde pasa no de donde llega. Hoy, en nombre de los que tocó vivir vidas de cardos y aliagas, eso es latir para otros.

Besos a vosotras, abrazos a vosotros.

a quienes no sirvo

¿Han visto sus caras, sus orejas cuando obedecen, sus bocas cuando la abren para afirmar o reír obedientes? Muñecos y muñecas rellenos de sebo y maquillaje pañuelo a cuello ellas, ellos suficientes y recién aprendido repetirse como en los castigos de escuela mil veces “merezco lo que soy,merezco lo que soy” Nada raro hagan de un mirón sin opinión ni base, experto y única palabra de un Ministerio técnico o meter en Defensa una mujer más pendiente de que aspecto dar ante tanto hombre que de representar los cojones de un mester que exige tenerlos. A eso hemos llegado,igual se arruga una patata sin sembrar, porque encima se creen semilla ideológica de qué, ninguna ideología nace sin enemigo, en el siglos pasado ninguna despareció sin dejar su huella de millones de muertos, veinte en la primera guerra mundial, sesenta y seis en la segunda, gracias a los políticos que vaciaron hogares y dejaron sin padres y camas vacías al mismo número de hijos y viudas. ¿Alguien piensa que para guardar gallina ya está el zorro?

Amo a España, dicen. A cambio que te da España. Basta ver que eran y tenían cuando llegaron, ahora que tienen esos mismos del Amo a España, yo sería demócrata en vez de ácrata si el que gobierna cobrase el suelo que decide para el trabajador, viviese en vez de palacios en oficinas habitables hazte tú el desayuno, y para sus hijos hubiese la misma dificultad que para los nuestros en encontrar camino laboral económico y social, entonces me tragaría los malos deseos que les tengo y como en la copla tras el tiroteo “aquí no ha pasaó nada, han muerto cuatro romanos y cinco cartagineses.

A pesar no seguirles, creerles, rechazarles, incluso dar espalda y cara cuando me tocó, nunca he sido enemigo de nadie que se ha arrogado Poder sobre mí y los que siento míos, simple, me he apartado como de la letrina sin vaciar que es y los que sientan y han sentado por un sistema de mediocres ineptos y nada valen que hace al que les cree quietas moscas sin alas, a los que no convencer cuesta y pasar puede te convenzan ellos. Pero a ésos no enfrentan, apagar la vela podrían y seguir tan oscuras como cuando nada eran. Seguir al que lo pide, tontos cada vez cuesta encontrarlos, aunque siempre hay nadies que por pertenecer o formar parte de algo que les haga igual a los que envidian, ahí están dispuestos a jurar lo que el capitán de nadas pida. ¿Hay que enseñarle al árbol a crecer, al pájaro a no dejarse coger, al perro a oler o al pez que nadie pesca a no abrir la boca? De ellos sigue siendo el mundo.

Si mi pueblo tuviera mar

Conocí a Labordeta, pocos saben que su primer disco lo grabó con el primero y único también mío, me tiró la censura ocho canciones, y la noche de la presentación en la Librería Cultar de Madrid tuvimos que escapar por la puerta de servicio de una zapatería creo, vecina al local, Bravo Murillo 2 ó 4. Al día siguiente yo iba forzoso destinado a la isla de Palomas, Tarifa, degradado mi título de oficial de IPS a sargento. Esa y otras anécdotas hizo que junto a Antonio Artero director de cine zaragozano, tuviéramos relación años después en el cafe Gijón y en restaurán chino que Labordeta exigía. El título de hoy, si mi pueblo tuviera mar, es el primer verso de la primera estrofa de mi himno a Aragonnn, ya entonces metía ese eco de bóveda que hoy exijo a las autoridades nos concedan. Dijo Labordeta, mejor nombra la sed que las virtudes. conocía bien sobre todo por su hermano Miguel, poeta de los Monegros, de lo que hablaba. Yo contesté, yo lo he vivido. Por eso cada vez que el tema salga diré con el Ebro en la saliva ¿el agua es de dónde pasa o de dónde llega? Sí le gustó otro comienzo de estrofa del himno: donde todos nacemos rey para qué otro.

Esto me da pie para hace ya cuarenta años, sintiéramos Aragónnn como toros y no como bueyes hoy. Mi padre era catalán, de Barcelona, como Serrat soy hijo de catalán y de aragonesa, la jota brincó más que el dulce pies puntillas que en el mismo sitio quedan al acabar la música, que el final de salto al cielo de la jota pidiendo a Dios asome. Qué hace al toro buey y no al revés, desde luego el padre, no se puede pedir al gallo que dé capones ni al gato ratas. Soy médico y más cosas, los años van reduciéndolas a una, la síntesis, es decir, la acción en vez del matiz y las palabras y el ya haré que nos acostumbra la época. Da igual quien mande, todos trincan, todos se cobran el sueño borrego de sus votantes y hacer reparto con los miles de puestos inútiles que el Estado nos ha hecho creer necesitamos. Risa da las tomas de posesión, juramento, promesas, abrazos y gestos de teatro italiano. Fueran toros, pero del rebaño de bueyes vienen y su idioma hablan mientras ponen huevos las gallinas y los zorros esperan no haya luna. En Aragónnn la solución catalana, si el derecho a decidir les ampara igual también lo mismo a nosotros, referemdum por qué el agua nes de donde pasa en y luego de donde llega. Atrevan los que llevan riendas a conseguirlo como el tímido a la mujer que le gusta. ¿Me repito? Más el silencio de los que sobran.

Besos a vosotras. abrazos a vosotros.